13 de julio de 2011


Suspiro infinito de rebeldía clandestina, orgullo transgresor de usar trenza y que no sea jueves. Mardi; combina con Jeudi pero no es jeudi; fiel relfejo de su ser-atelier; atelier-ser en este preciso instante de su más acá.
Pero la tinta se esfuma, se desvanece en el aire: demasiado frío para sacar a pasear souvenirs.
Entonces sigue, continua desentrañando-su-acromatía-; la pone de un lado y del otro, la cuelga en la soga, la amordaza y amenaza con no dejar-ser. Y le divierten los susurros pequeñitos de tinta agonizante, masaje cardíaco de estridencia convulsa, (para citar tus letras encandilantes).
Pincela cada letra en gotitas de vacío (exprimiendo la entropía que canta como un grillo, que gira estando lejos, que se congela en su proximidad. Y sin embargo la envuelve).

1 comentarios:

Anónimo dijo...

cuanta boludez junta

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criaturas golpearon a mi puerta.